Situaciones de aprendizaje como estrategia de aprendizaje en la escuela del siglo XXI

Retomando la legislación vigente, podemos definir una situación de aprendizaje como “una situación y/o actividad que implica el despliegue por parte del alumnado de actuaciones asociadas a competencias clave y competencias específicas y que contribuyen a la adquisición y desarrollo de las mismas«.

Como vemos, la definición que se nos propone, desprende un enfoque competencial importante, que dibuja un cambio considerable en el papel docente, que pasaría de planificar su trabajo en base a que quiero que mi alumnado sea capaz de hacer y no en base a los contenidos a trabajar.

Si estudiamos por ejemplo la clasificación de los animales, dentro de un enfoque centrado en los contenidos, el alumnado recibirá información sobre conceptos, procesos biológicos relacionados con los seres vivos y características para su clasificación en el aula, realizando ejercicios recomendados en el libro de texto o por el/la docente.

En un enfoque competencial el alumnado realizará una visita a un centro de interpretación, por ejemplo, para investigar por equipos sobre la fauna del entorno , accediendo al aprendizaje de manera autónoma y realizando un trabajo de investigación para contribuir a mejorar las condiciones de vida de los animales en peligro de extinción, a través de la organización de unas jornadas en colaboración con el Ayuntamiento.

Las competencias que los alumnos y alumnas deben alcanzar, se convierten así en los objetivos a conseguir.

La adquisición y el desarrollo de las competencias clave, que se describen en los apartados correspondientes de los Reales Decretos y se concretan en las competencias específicas de cada materia, se verán favorecidos por metodologías que reconozcan al alumnado como agente de su propio aprendizaje. Para ello es imprescindible la implementación de propuestas pedagógicas que, partiendo de los centros de interés de los alumnos y alumnas, les permitan construir el conocimiento con autonomía, iniciativa y creatividad desde sus propios aprendizajes y experiencias.

Las situaciones de aprendizaje representan, por tanto, una herramienta eficaz para integrar los elementos curriculares de las distintas materias mediante tareas y actividades significativas y relevantes para resolver problemas de manera creativa y cooperativa, reforzando la autoestima, la autonomía, la iniciativa, la reflexión crítica y la responsabilidad.

Para que la adquisición de las competencias sea efectiva, dichas situaciones deben estar bien contextualizadas y ser respetuosas con las experiencias del alumnado y sus diferentes formas de comprender la realidad. Asimismo, deben estar compuestas por tareas complejas cuya resolución conlleve la construcción de nuevos aprendizajes y les prepare para su futuro personal, académico y profesional.

Con estas situaciones se busca ofrecer al alumnado la oportunidad de conectar y aplicar lo aprendido en contextos de la vida real.

Y no solo eso, sino que deben ser accesibles a todo el alumnado, aplicando los principios del Diseño Universal de Aprendizaje (DÚA) . El DÚA es un marco educativo que reconoce que todos los niños, niñas y adolescentes aprenden de diversas maneras y se benefician de técnicas de aprendizaje diferenciadas en el aula, aplicándose a las prácticas, espacios y materiales educativos y buscando adaptarse a las diferencias y estilos de aprendizaje individuales en entornos escolares flexibles.

Cuando el sistema educativo se aleja de modelos educativos que intentan uniformar la enseñanza, mejoran los resultados de aprendizaje para todos los niños, niñas y adolescentes y aumenta la motivación de las y los estudiantes por aprender.

Así planteadas, las situaciones constituyen un componente que permite aprender a aprender y sentar las bases para el aprendizaje a lo largo de la vida, fomentando procesos pedagógicos flexibles y accesibles que se ajusten a las necesidades, las características y los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado, a la vez que favorecen su autonomía.

El diseño de estas situaciones debe suponer la transferencia de los aprendizajes adquiridos por parte del alumnado, posibilitando la articulación coherente y eficaz de los distintos conocimientos, destrezas y actitudes propios de esta etapa.

Las situaciones deben partir del planteamiento de unos objetivos claros y precisos que integren diversos saberes básicos, siendo necesario un enfoque globalizado, por lo que se permiten en la etapa, la creación de ámbitos de aprendizaje. Los ámbitos de aprendizaje son los entornos didácticos que permiten articular el currículo de forma integradora y están interconectados entre sí, asegurando el aprendizaje desde diferentes miradas y a través de contextos propios, que hacen posible una escuela que asume nuevas realidades de conocimiento.

El diseño de situaciones de aprendizaje debe, además, proponer tareas o actividades que favorezcan diferentes tipos de agrupamientos, desde el trabajo individual al trabajo en grupos, permitiendo que el alumnado asuma responsabilidades personales de manera autónoma y actúe de forma cooperativa en la resolución creativa del reto planteado.Su puesta en práctica debe implicar la producción y la interacción verbal , incluir el uso de recursos auténticos en distintos soportes y formatos, tanto analógicos como digitales, fomentando aspectos relacionados con el interés común, la sostenibilidad o la convivencia democrática, esenciales para que el alumnado sea capaz de responder con eficacia a los retos del siglo XXI.